Negocios son negocios
"Escuché al jefe. El público piensa que perdí. Entonces hagámoslo de vuelta. Esto es boxeo. El diez de noviembre podemos hacer la revancha". Con las pulsaciones todavía al borde de la taquicardia, con el mundo del boxeo estupefacto después de una de las decisiones más polémicas de la historia, Timothy Bradley fijaba la revancha con día y hora. Manny Pacquiao, masticando bronca por la insólita derrota, consintió con total tranquilidad: "No hay problema. Estaré preparado para la revancha". Cuando la víctima se convierte en cómplice del circo, cualquier robo duele menos.
Negocios son negocios y más aún en Las Vegas, donde la credibilidad del comisionado de Nevada está destruida. Pacquiao-Bradley fue una puñalada más al ya agonizante mundo del boxeo. Según la tarjeta de Abajo del Ring, el filipino ganó diez de los doce asaltos y triunfó por 118-110.
Expertos y aficionados, con mayor o menor diferencia, coincidieron unánimemente con la victoria de Manny. Pero C.J. Ross y Duane Ford fallaron 115-113 en favor de Bradley. En decisión dividida, el invicto boxeador yankee le arrebató el cetro welter OMB a Pacquiao.
Sin la voracidad ni la velocidad de antaño, Pacquiao fue demoliendo a un Bradley que durante los primeros rounds debió resignarse a ver las virtudes que, construidas con paciencia, eran destruidas en segundos por el poder de fuego en los puños de PacMan. El pugilista estadounidense sufrió el cambio de categoría. Un 140 libras natural en las 147 que, físicamente fundido, solamente se mantuvo en pie gracias a su orgullo y su corazón de campeón.
El negocio demolió por nocaut al boxeo. El 29 de mayo, Bradley subió en su cuenta de twitter la foto del poster promocional de la revancha del próximo 10 de noviembre. Top Rank, dueña de los derechos de ambos boxeadores, ya tenía programada la revancha desde antes del primer intercambio de golpes arriba del ring. Bob Arum, dueño de Top Rank, encontró en el polémico fallo una nueva oportunidad para aumentar sus arcas en cinco meses. Mientras tanto, los mejores libra por libra siguen sin dirimir arriba del ring quien es el mejor de ésta época. Márquez, propiedad de Zanfer, no podrá enfrentarse a Pacquiao en busca de la revancha por la injusta derrota sufrida hace meses. Otro robo, otra polémica decisión, otra puñalada más a un deporte que agoniza.
Por Matias Baldo
mbaldo@diarioabajodelring.com


